Intermedio

Estamos muy calladas. Ahi le va. Esta la escuchaban mucho mi hijo y mi nuera

¿Es la que dice, “!Ay mi negro lindo!, ¡nunca me dejes!”?

Sí, pero lo que me gusta es el final

Oiga, como que está alguien más aquí con nosotras, ¿no?

Pareciera que sí

¿Hola? ¿No vas a hablar? ¿Eres nueva? No pasa nada, puedes hablarnos

Déjela, comadre, a lo mejor y acaba de llegar. Ya ve cómo también nosotras tardamos en agarrarle la onda a esto

No se ve todavía, ya ve que a veces sí se ve una toda

Como ese que llegó que lo vimos como todo enlodado, quién sabe cómo, ¿se acuerda?

Dios de mi vida, sí… El que era hijo de esta… ¿cómo se llamaba?

Ya no me acuerdo. Ya ve cómo uno se va olvidando de cosas aquí. Pero es la que vivía en la otra cuadra

No pero no creo, oiga. Ese era otro, enton ces. Oiga pero, y a esa señora de la otra cuadra, ¿qué le pasó?

Del chisme sí me acuerdo bien. Sabe que todo el mundo decía que ella era una persona bien, pero bien difícil, comadre, no sabe… Yo sí la llegué a tratar, y nombre, no, no, no, bendito Dios: era lumbre, haga de cuenta. Un carácter pero feísimo, como ella sola

¿A poco sí? Pobrecita

Sí. Conmigo siempre se quejaba, ya al último, de sus hijos. Que porque la dejaron sola y ya solo la visitaban cada nunca, cada dos o tres semanas

Bien poquito

Sí. Pero a mí me consta, fíjese, que los hijos, los que le quedaron, la tenían muy bien. Nunca le faltó nada. Nunca faltó al doctor. Sólo le faltaba su presencia. Se fue quedando muy sola, sin nadie con quién hablar. Por eso cuando iba a la tienda…

¡Achú!

¡Jesús la ayude!

Gracias. Válgame, hasta aquí le dan a una las alergias

Le decía que cuando iba a la tienda y me agarraba siempre le decía que había dejado la estufa prendida, porque la agarraba a una y ya no la soltaba. Pero decía: “cría cuervos y te sacarán los ojos, y que mala gradecidos y que esto y que lo otro…

Y echaba padres y madres… Pero es que, fíjese, también la entiendo, pero también entiendo a los hijos. Porque sí era muy difícil de tratar la pobre. Si de por sí, oiga, una de vieja ya ve que no medimos muchas cosas… Pero ella era de más de imprudente, a todo mundo le echaba, de todos hablaba mal, pero más de sus nueras, y con todos se peleaba, todo la enojaba… Pos oiga, ¿cómo no se le iban a ir los hijos y todo el mundo? Si pa allá vamos todos, pero también no la friegue…

Oiga pero es que, decían que estaba como enojada con la vida, ¿verdad? Por todo lo que le pasó…

Pues es que, mire, una puede hacerse amiga o enemiga de las cosas que le pasan en la vida. Si hablamos de injusticias de alguien, pos sí, verdad, pos sí, uno tiene que pelear y ponerse como lumbre. Pero ella como que agarró de excusa todo, y andaba siempre con una actitud por delante de “a mí nadie me puede decir nada”, “aquí se hace lo que yo digo, porque yo sé todo, yo sé mejor”. Y que nadie la cuestionara, por que cállese la boca…

Pos a lo mejor y sí, ¿verdad? Es que sí es muy complicado a veces tratar a la gente. ¿Y qué hace uno? Está canijo… ¿O tú qué opinas? ¿No quieres hablar?

Déjela, comadre

Es que a lo mejor y no sabe qué pasa. Oiga, ¿pero y si es de esas que hablan con los muertos?

Ni lo mande Dios. Con más ganas no le hable, ya ve que nos dijeron que no les hiciéramos caso

Como aquella vez, ¿se acuerda? Que una como que nos quiso jalar y aparecimos en esa casa toda fea

Ay, sí, bien hedionda. Por eso mejor ni les hable

Sí. Aunque esa vez también ahí estaba otra, recién llegada, yo creo. Y bien perdida. Deje nomás le pregunto si ya tramitó la credencial, porque luego son unos filononones bárbaros

No, comadre, no le diga nada, al cabo una se aclimata después. Mejor escuche, ya em- pezó la parte que le digo que me gusta de la canción. Báilele, comadre, báilele. A mover el esqueleto

Si ya ni esqueleto tengo… No, no, comadre, cómo cree. Yo ya bailé mucho. ¿Y cómo le baila usted sin cuerpo?

Pos así, nomás se tiene que acordar de cómo bailaba allá en las discos con los muchachones. ¿O ya también se le olvidó?

¿Cómo cree, comadre? Si yo tenía mi pegue

Si sí me acuerdo. A mí me tocaba pura basca

No es cierto, comadre, no diga eso. Oiga, ¿y de dónde sacó, por cierto, la rocola?

Shh… ¿escuchó eso?

Sí…

Como que se quiere comunicar con nosotras…

¿No será esta señora de la otra cuadra? A la mejor se enojó de que estamos hablando de ella

No sé. Ya ve que cuando unas entran se destantean y quieren hablar y hacer preguntas

¿A poco usted se acuerda de cuando entró?

Ey… Pero no crea que mucho. Lo que sí no se me olvida es ese primer segundito de ya estar aquí

Qué bonito se sintió, ¿verdad, oiga?

Nunca he sentido nada igual… Bueno, sí, fíjese, sí llegué a sentir cosas parecidas, pero no iguales

Es que sí las llega a sentir una, pero muy poquitas veces. Pero ya estando aquí es cuando una siente así como… no sé, algo bien fuerte

Sí, pero más bien allá, porque cuando aparecemos aquí es diferente

Y ya ve que allá una ni tiene que hablar, y todo lo sabe y todo lo entiende y se da a entender

Sí. Pues ojalá y que esta señora ya ande allá, ¿verdad? Así ya se le acabaron las ganas de hablar. Así ya no le va a tener que decir que dejó prendida la estufa

Ay, comadre, ni usted se aguanta

Oiga pero entonces sí nos movieron a otra de esas casas y por eso alguien está aquí, escuchándonos

¿Y si es la casa de esta señora y es ella la que está aquí?

Dios la tenga en su Santa Gloria

Le rezaremos un rosario, comadre

Ándele

Dios nos lo va a pagar

O si no el Diablo nos lo va a cobrar

¡Ave María Purísima!

Sin Pecado Original concebida

Por la señal de la Santa Cruz

De nuestros enemigos

Líbranos, señor Dios Nuestro

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu santo

Amén

Amén

Padre Nuestro que estás en el Cielo, santificado sea tu Nombre. Venga a nosotros tu Reino…

Padre Nuestro que estás en el Cielo, santificado sea tu Nombre. Venga a nosotros tu Reino…

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